El Branding Sensorial –o Sensory Branding- apela a todos los sentidos del consumidor para definir la identidad de la marca y relacionarse con él a nivel emocional.

Según Martin Lindstrom, experto en Branding, en su libro “Brand Sense”, las marcas que crean estrategias con las que desarrollar asociaciones en la mente de sus clientes con respecto a ellas, tienen grandes posibilidades de consolidar una base de consumidores leales.

https://www.amazon.es/Brand-Sense-Sensory-Secrets-Behind/dp/1439172013

Sin embargo,  es cierto que el 83% del Branding de marca se sigue dirigiendo a un solo sentido: la vista.

Hay que tener presente que las señales visuales se procesan en la corteza del cerebro,  -responsable de los pensamientos y acciones-, mientras que el olfato, el tacto y el gusto están ligados al sistema límbico -responsable de los recuerdos y las emociones-. Y son estos tres últimos sentidos en particular, los que pueden hacer que la marca impresione más al consumidor.

En realidad, experimentar con los sentidos de los clientes no es, exactamente, un fenómeno nuevo. Empresas especializadas, por ejemplo, en cruceros, saben que si los camarotes de sus barcos emanan ciertos aromas, el pasaje guardará el recuerdo del viaje asociado, emocionalmente, a ese aroma, de modo que evocarán la experiencia vivida cada vez que el mismo aroma del que disfrutaron durante la travesía vuelva a su olfato.

https://www.inc.com/james-archer/let-them-sniff-customers-will-buy-more.html

Lo que estas empresas han conseguido –y lo mismo ocurre con cadenas hoteleras, tiendas de ropa o panaderías-, es que el cliente tenga una experiencia integral con el producto, creando un fuerte vínculo con él, un vínculo de valor, que le fideliza como consumidor de producto y marca.

http://www.elmundo.es/economia/2017/03/13/58c62f90ca4741de4b8b45e8.html

Mientras el Branding Sensorial progresa, también lo hace rápidamente la tecnología.

La realidad virtual está ganando terreno en la cultura contemporánea y, utilizando sus plataformas, las marcas están identificando oportunidades para conducir a los consumidores a estos viajes sensitivos e inmersivos con los que enriquecer las experiencias de marca.

Al mismo tiempo, el diseño de una experiencia sensorial es un área en el que la creatividad proporciona una ventaja competitiva, tangible y sostenible, tomando en cuenta, además, que la experiencia se extiende mucho más allá del producto a todos los puntos de contacto de la marca, incluida, por supuesto, la publicidad.

Así, se abren paso gran cantidad de oportunidades para influir en la forma en que las personas experimentan con las marcas a diario y, gracias a estas interacciones sensoriales, proporcionar una experiencia “imborrable” al consumidor, fidelizándolo con un compromiso largo y duradero.